En un movimiento que muchos calificarían como poco considerado hacia aquellos que todavía lloran la defunción de PalmOS, Palm ha dado un paso más allá marcando su otrora popular LifeDrive como “end of life”, vamos, sentenciada a muerte. No han pasado ni dos años desde que fuera fotografiada por primera vez, y ya está tristemente en vía de salida. Por otra parte, ha sido fulminada de las baldas de los almacenes del Reino Unido ya que no cumple las exigentes normativas de la Comunidad Europea en materia de componentes nocivos para el medio ambiente. De acuerdo, todavía tenemos unos cuantos Treos para entretenernos, y la vaga esperanza de que Garnet nos pueda consolar en el futuro, pero parece claro que la LifeDrive ha sufrido el mismo destino que otras “sólo-PDAs” del mercado.






































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